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Debida diligencia

5 pasos para una debida diligencia exitosa

Un método simple y ordenado para conocer a tu cliente que funciona igual para un despacho profesional que para una entidad supervisada.

Equipo Editorial Cumplimiento LATAM Última revisión: 20 de julio de 2026

Paso 1 — Identifica y verifica

Recopila los datos de identidad del cliente y verifícalos contra documentos confiables (documento de identidad, registros mercantiles). En personas jurídicas, llega siempre hasta el beneficiario final: la persona natural que en última instancia posee o controla. Todos los regímenes de la región lo exigen; quedarse en el representante legal es el error más común.

Paso 2 — Entiende el propósito y el perfil

Documenta a qué se dedica el cliente, de dónde provienen sus fondos y qué comportamiento transaccional es esperable (montos, frecuencia, países, instrumentos). Este perfil transaccional es la vara contra la que después medirás lo inusual — sin perfil no hay monitoreo posible.

Paso 3 — Haz screening de listas, PEP y medios adversos

Criba al cliente y sus beneficiarios contra OFAC, ONU, listas locales y bases de PEP, y complementa con búsqueda de medios adversos. Documenta la búsqueda y el análisis de coincidencias. Aquí explicamos cómo hacerlo bien.

Paso 4 — Evalúa el riesgo y decide

Con la información anterior, clasifica al cliente en tu matriz de riesgo. Riesgo alto (PEP, jurisdicciones sensibles, estructuras opacas) exige debida diligencia reforzada y aprobación de mayor nivel; riesgo bajo puede permitir medidas simplificadas donde la norma lo autoriza. Decide — aceptar, condicionar o rechazar — y deja el motivo por escrito.

Paso 5 — Monitorea y mantén actualizado

La debida diligencia es continua: monitorea las operaciones contra el perfil, re-criba la cartera periódicamente, actualiza expedientes al vencer su vigencia o al cambiar circunstancias (nuevo beneficiario, cambio de actividad). Ante lo inusual que no tenga explicación razonable, escala y evalúa el reporte a tu UIF.

Checklist rápido

  • Identidad verificada y beneficiario final documentado.
  • Propósito de la relación y perfil transaccional registrados.
  • Screening con evidencia (fecha, listas, resultado, análisis).
  • Clasificación de riesgo con criterio documentado.
  • Plan de monitoreo y fecha de próxima actualización.

Siguiente paso

Complementa con las buenas prácticas del programa AML y revisa las obligaciones específicas de tu país en la biblioteca normativa.